Finalmente se perdió el norte. Pasamos el testigo y ahora dejamos los mítines a merced de profetas de cafetería autoproclamados líderes de la, mal llamada, "generación de la cultura".
Liberalistas urbanos, que se llenan la boca de falsa modestia para hablar de democracia representativa, estado de derechos y libertades individuales.
Paletos cultos, niños mimados de barrio exclusivo salidos todos recién (frescos) de debajo de la falda de mamá, optantes a licenciados mediocres llenos rebosantes de un ego inmenso que les ciega la perspectiva de la vida que ellos presumen y presumen de conocer.
Urbanitas twitteros que se jactan de lo entregados que son a la sociedad y sus gentes 24 horas "live". Pura hipocresía de "léidos".
Jóvenes con talento donde los haya, grandes dirigentes y comunicadores del futuro, afanados escritores, poetas de blog y deportistas a tiempo completo, (bien puede ser una frase casi bordada de un perfil cualquiera) colaboradores de ONGs a tiempo parcial y, si tienen suerte, puede que hasta cobren un sueldo por su "labor humanitaria", climax absoluto de su propio y absurdo orgasmo circense.
Una puta se rompe una uña y van todos al burdel en masa abanderando la "causa putense" y exigiendo que las reinas del placer tengan manicurista propia...
¡Solidarios a "la causa"! (¡todo es parte de "la causa!), menos las que de verdad importan.
Y mientras no ayudan a nadie, y la vieja de la esquina sigue "con ambre", y siguen llevando a personas al CIE por no tener documentación, y los "sudacas" siguen haciendo cola en las ONGs donde éstos colaboran, ellos inauguran bares y se beben el vodka como agua de negro, instalados en su papel altivo y despiadado de genios filantrópicos, sobrevolando al pueblo "llano" embutidos en polos de Ralph (amén).
Generación generosa...
-TWITTEEMOS-
lunes, 12 de septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
despertar del ciego sordo
espabilo la conciencia... "pájaro inquieto que*
anhelo la sorpresa.
ese golpe en el estómago,
ese galopar del corazón ante lo desconocido, terrorífico y nuevo.
ese lleno-de-posibilidades que recrea mis expectativas, colorea las horas, y resucita el placer.
si no le das vida, se olvida de sentir.
si no me doy vida, me olvido de sentir.
la mañana se levanta lánguida, insustancial, carente de intención;
una vez más;
y el hoy pasa a engrosar estos eternos mañanas y ayeres acumulados en los últimos años;
trozos de nada salidos de la misma máquina, extraordinaria ingeniera, altiva, majestuosa y todopoderosa hacedora de idénticos iguales perfectos.
heme aquí concentrando, entonces, la realidad en esta intensa sensación de saberme hallado en este hoy, que será igual que cualquier ayer y no diferente de algún mañana, inventando espacios y verdades, en el epicentro absoluto de la mentira más parafernálica.
sacando brillo a todos mis absurdos, regocijándome en los quiero de todos los verbos, forzándome a tragar una vez más este alarido callado tan familiar que resuena en las vísceras.
pozo oscuro del condenado que quiso y nunca pudo siquiera, intentar intentarlo.
reconstruyo los pensamientos... *preso de sus miedos, nunca desplegó alas al cielo".
anhelo la sorpresa.
ese golpe en el estómago,
ese galopar del corazón ante lo desconocido,
ese lleno-de-posibilidades que recrea mis expectativas, colorea las horas, y resucita el placer.
si no le das vida, se olvida de sentir.
si no me doy vida, me olvido de sentir.
la mañana se levanta lánguida, insustancial, carente de intención;
una vez más;
y el hoy pasa a engrosar estos eternos mañanas y ayeres acumulados en los últimos años;
trozos de nada salidos de la misma máquina, extraordinaria ingeniera, altiva, majestuosa y todopoderosa hacedora de idénticos iguales perfectos.
heme aquí concentrando, entonces, la realidad en esta intensa sensación de saberme hallado en este hoy, que será igual que cualquier ayer y no diferente de algún mañana, inventando espacios y verdades, en el epicentro absoluto de la mentira más parafernálica.
sacando brillo a todos mis absurdos, regocijándome en los quiero de todos los verbos, forzándome a tragar una vez más este alarido callado tan familiar que resuena en las vísceras.
pozo oscuro del condenado que quiso y nunca pudo siquiera, intentar intentarlo.
reconstruyo los pensamientos... *preso de sus miedos, nunca desplegó alas al cielo".
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